Literario

Reseña Histórica y Devoto Quinario al Stmo. Cristo de la Cárcel

captura

 

Himno al Stmo. Cristo de la Cárcel

I
¡Cristo de la Cárcel
Señor de Mairena!
escucha a tu pueblo
que canta sus penas
rendido de hinojos
postrado ante ti
atiende a tu pueblo
que reza ante ti.

II
Acepta los ruegos
de aquel que te implora
y humilde te llora
sus faltas pasadas.
Atiende el lamento
del alma apenada
que gime llorando
rendida a tus pies.
Consuela al que preso
de hondos temores
implora a su Cristo
la calma y la paz.
Bendice los campos
que grandes sudores
costó cultivar,
y reina en las casas
que con mil amores
implora tu gracia
al verte pasar.

I
¡Cristo de la Cárcel
Señor de Mairena!
escucha a tu pueblo
que canta sus penas
acepta Dios mío
nuestro amor sincero
y en mi adiós postrero
ten piedad de mí.

 

Copla al Stmo. Cristo de la Cárcel

I
Cristo de la Cárcel
mi bien y amado
mi soberano
mi redentor.

Tú eres mi vida
tú eres mi anhelo
sed mi consuelo
mi redentor.

ESTRIBILLO
Al contemplarte
en esa cruz
te acompañamos
dulce Jesús,
te acompañamos
te acompañamos
dulce Jesús.

II
Tú sólo Puedes,
Omnipotente,
mi sed ardiente,
aliviar.

Aquí bien mío,
aquí el postrero,
suspiro quiero,
por ti exhalar.

ESTRIBILLO

 

Vivencias de un artista en torno al Cristo de la Cárcel

Antonio-Gavira-Alba-228x300

Pinche la imagen para acceder al contenido

Poema al Stmo. Cristo de la Cárcel

De las indias occidentales llegó el Cristo mairenero.
de falsos testimonios salvó a una esclava inocente,
desde entonces el que murió en la cruz del madero,
es Señor de este pueblo y querido por sus gentes.

Desde una ventana de la cárcel los presos lo veían,
cuantas noches en vela estarían pidiéndole libertad,
la fuerza de voluntad y su fe por el Cristo les permitía;
creer en el perdón por llevar la vida equivocá.

Al llegar el mes de marzo el pueblo espera impaciente
el Santo Dios cantando tu pueblo en la plaza las flores
ese ruido de grilletes encogen el alma de los presentes,
cuando se hace la noche día por el señor de los Alcores.

Pies descalzos y heridos caminan tras de ti pensando,
fe de los cristianos que veneran con cánticos y rezos,
valientes costaleros que sobre su costal lo van llevando;
al que vino de indias y se convirtió en Cristo de los presos….

Al Cristo mairenero.

Javi der Conché

Anuncios